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Tras varias semanas de parada, la estación de aire comprimido necesita una puesta en marcha ordenada. Revisar compresores KAESER, secadores, filtros, purgadores y red de distribución antes de reactivar la producción ayuda a evitar incidencias, caídas de presión y retrasos durante los primeros días de septiembre.

 

Estamos en la última semana de agosto y esto marca el regreso progresivo a la actividad para muchas industrias. No todas pueden mantener sus líneas en funcionamiento durante las vacaciones, bien por falta de personal, por una parada programada o porque determinados procesos se concentran en otras épocas del año. Cuando llega septiembre, la prioridad suele ser recuperar la producción cuanto antes. Sin embargo, después de varias semanas de inactividad, la estación de aire comprimido también necesita una puesta en marcha ordenada.

La respuesta directa es sencilla: antes de arrancar un compresor tras una parada prolongada conviene revisar visualmente el equipo, comprobar niveles y alarmas, verificar el tratamiento del aire, confirmar que las válvulas y purgadores están operativos y observar cómo evoluciona la presión durante los primeros minutos de funcionamiento.

 

La vuelta de vacaciones no empieza solo pulsando un botón

En OLEOMATIC nos encontramos con instalaciones que han permanecido detenidas durante buena parte de agosto y que deben volver a suministrar aire comprimido a varias líneas prácticamente al mismo tiempo. En ese momento, cualquier pequeña incidencia puede convertirse en un retraso importante.

Durante una parada pueden acumularse condensados, quedar válvulas en una posición incorrecta o aparecer pérdidas que no eran evidentes antes del cierre. También puede ocurrir que un filtro esté próximo a su límite de servicio, que un purgador no evacúe correctamente o que la ventilación de la sala haya quedado obstaculizada durante trabajos de mantenimiento.

Por eso, antes de poner en marcha los compresores KAESER conviene recorrer la instalación completa. No solo hay que mirar el equipo principal. También deben revisarse el depósito, el secador, los filtros, la red de tuberías y los puntos de consumo que volverán a entrar en servicio.

 

Qué observar durante el arranque

Los primeros minutos aportan mucha información. La presión debe aumentar de forma estable y la estación debe responder sin oscilaciones anómalas. Si existen varios compresores, es importante comprobar que entran en servicio de acuerdo con la demanda y no todos al mismo tiempo sin necesidad.

También conviene prestar atención a ruidos, vibraciones, fugas visibles, mensajes de mantenimiento y temperaturas de funcionamiento. Una lectura aislada del manómetro no es suficiente. Lo importante es observar cómo se comporta el sistema mientras las líneas recuperan su ritmo habitual.

En plantas que han estado completamente detenidas, recomendamos reactivar los consumos de forma progresiva. Abrir todas las zonas a la vez puede generar un pico de demanda elevado, especialmente si la red se ha despresurizado por completo. Un arranque escalonado permite comprobar cada área y detectar con mayor facilidad dónde aparece una caída de presión o un consumo inesperado.

También es un buen momento para comprobar que la estación continúa adaptada a las necesidades reales de la fábrica. Si durante los meses anteriores se han incorporado máquinas, modificado procesos o ampliado turnos, la vuelta a la actividad puede revelar que la producción y la distribución de aire comprimido necesitan algún ajuste.

En OLEOMATIC entendemos que una puesta en marcha segura no termina cuando el compresor empieza a funcionar. Termina cuando la instalación trabaja de forma estable, sin alarmas, con una presión adecuada y con todos sus componentes respondiendo correctamente. Detectar una desviación durante las primeras horas puede evitar que una incidencia menor afecte a los primeros días de producción de septiembre.

 

 

Preguntas frecuentes sobre la puesta en marcha de compresores tras las vacaciones

¿Qué hay que revisar antes de arrancar un compresor después de varias semanas parado?

Conviene comprobar visualmente el equipo, revisar niveles, alarmas y mensajes de mantenimiento, verificar el estado de filtros, secadores y purgadores, y confirmar que las válvulas de la instalación están en la posición correcta. También debe revisarse que la sala tenga una ventilación adecuada y que no existan fugas o anomalías visibles.

¿Es recomendable poner en marcha todas las líneas de producción al mismo tiempo?

No siempre. Cuando la red se ha despresurizado completamente, un arranque simultáneo puede generar un pico elevado de demanda. Reactivar las líneas de forma progresiva permite estabilizar la presión, observar el comportamiento de la estación y detectar con mayor facilidad posibles consumos anómalos o caídas de presión.

¿Qué señales pueden indicar un problema durante el reinicio de la actividad?

Algunas señales de alerta son los tiempos de carga demasiado largos, las oscilaciones de presión, los arranques frecuentes, el funcionamiento continuo en carga, las temperaturas elevadas, los ruidos o vibraciones anómalos y la aparición de alarmas. También debe comprobarse si los compresores entran en servicio de acuerdo con la demanda real.

¿Por qué deben revisarse también los secadores, filtros y purgadores?

La calidad del aire comprimido depende de toda la instalación, no solo del compresor. Un filtro saturado puede provocar pérdidas de carga, un secador que no funciona correctamente puede aumentar la humedad y un purgador defectuoso puede acumular condensados. Cualquiera de estas incidencias puede afectar a la producción y a los equipos neumáticos.

¿Cuándo conviene solicitar una revisión técnica de la estación de aire comprimido?

Es recomendable solicitarla si aparecen caídas de presión, consumos inesperados, alarmas, temperaturas elevadas o un funcionamiento diferente al habitual. También conviene revisar la instalación cuando se hayan incorporado nuevas máquinas, modificado procesos o ampliado turnos, para confirmar que la estación sigue adaptada a la demanda real.